Páginas vistas la semana pasada

viernes, 6 de mayo de 2011

JAPÓN: UNA TIERRA DE BÁRBAROS.

Como todos ya sabemos, durante la época del colonialismo, Europa tomó la mala costumbre de invadir todo lo que se encontraba por delante y dar por supuesto que eso era suyo, aparte de insultar y calumniar con noticias difamadoras a los nativos que habían vivido tranquilamente hasta que llegaron los “civilizados”.
América también fue una de esas tierras invadidas, pero en cuanto se liberó de ese yugo parece ser que se apuntó a eso de invadir y difamar el territorio invadido por el resto del mundo. Y es que al final todos los seres humanos somos iguales.

Cuando EEUU invadió Japón, en la era Tokugawa (siglo XIX), ya comenzó a propagar noticias falsas sobre Japón al resto del  mundo, noticias que han hecho mucho daño y han creado prejuicios imborrables en la mentalidad europea y occidental en general. Repasemos las más importantes:

-Las geishas son prostitutas.

 “¿Al final son o no son?” Esas es la pregunta que se hace mucha gente hoy en día, pues lleva creyendo toda la vida que las geishas son prostitutas y ahora hay gente que dice que eso es un error. Vamos a ver cómo se originó ese falso rumor.

Hay algo muy puñetero en el ser humano que es su comprensión limitada de la realidad. El ser humano se cree que lo sabe todo y no, no puede entenderlo todo. Y si algo se sale de su comprensión, lo adapta a su mentalidad para así sentir que por fin lo entiende,aunque no sea cierto. Los americanos vieron a las geishas, mujeres que acompañaban a los empresarios en sus cenas y en sus paseos por los cerezos en flor, que les cantaban y bailaban, que les servían el sake…y dijeron: son prostitutas. No entendieron que porque una mujer acompañe siempre a un hombre no tiene porque acabar ofreciéndole sexo. Pero como aquí tenemos la mente más calenturienta, pues lo interpretaron así. También hay que decir que Japón era tan tan pobre después de haberlo invadido EEUU que muchas geishas, ante las demandas de los americanos, acabaron ofreciéndoles lo que ellos querían, sexo, con tal de sobrevivir.  


*imagen mental que tenía europa de una geisha, y que aun hoy perdura*

Los americanos difundieron este descubrimiento por Europa, y occidente ya tiene gravado de por vida que las geishas son prostitutas.

-Prohibidos los tatuajes.



En Japón, en el siglo XIX, fue dónde se inventó el arte del tatuaje. Muchos artistas de Ukiyo-e representaban sus grabados también sobre la piel de sus clientes, si así lo deseaban. Así pues, era muy corriente ir con todo el cuerpo (o una parte) tatuado, con dragones, divinidades, motivos naturales y animales feroces. 

Pero cuando los americanos entraron en Japón se escandalizaron de esos “horribles” dibujos que manchaban la piel, y el gobierno de los Tokugawa prohibió los tatuajes para frenar a los americanos, que aun les iban a estropear más la imagen en Occidente. 

Sólo los mafiosos, rebeldes, decidieron seguir tatuándose, y ahora los tatuajes, en Japón, ya son un símbolo de las mafias, sobre todo la de los yakuza, la más peligrosa. Cuanto más importante eres dentro de una mafia, más tatuajes llevas. Es por eso que ahora en Japón no es muy común llevar tatuajes, porque te podrían confundir con un mafioso. Qué bien que los EEUU eliminara un oficio de buenas a primeras.

-El manga: 

un comecocos para los adolescentes. Esta idea que tienen nuestros padres de que el manga es peligrosos y adictivo y pervertidor de mentes inocentes viene de las difamaciones que difundió la prensa americana en los años 60.

Cuando los americanos descubrieron este género de cómic se escandalizaron a más no poder, pues decían que eran unos dibujos demasiado explícitos para los niños. Pero es que los que los americanos no entendieron fue que en el manga hay comic para todas las edades. En occidente se tiene la errónea idea de que los dibujos son para niños, y que pasada esta edad leer tebeos es anormal. Por eso, los cómics occidentales no enseñan nada para dultos.  

Pero  al descubrir el manga vieron el hentai (y hay que fijarse en que ,de todos los géneros, solo hablaron del hentai, los muy listos) se echaron las manos a la cabeza y fueron proclamando que los tebeos en Japón eran pornografía para niños, con histoiras salvajes y perversas.
Japón intentó arreglar esta situación y organizó una exposición de manga en EEUU, con dibujos de Shojo, shonen, seinen, y algo de terror. Error fatal.
 Los americanos tenían que encontrar alguna pega para proteger a sus hijos de ese monstruo y dijeron que era abominable que los personajes se les pudiera “marcar paquete” si la ropa era muy austada (en plan super héroe, y tiene gracia que lo digan ellos). 
Claro, es que en Japón son más realistas y no dibujan a la gente como muñecas, que si les levantas la ropa no hay nada. Además, el género del terror les pareció horrible para los niños (y el seinen no es de niños) y dijeron que había que cancelar la exposición, cuando solo llevaba un día abierta. Así fue.

Japón desisitió y siguió con su vida mangueram, pero EEUU no tenía suficiente y el New York Times publicó un artículo difamatorio informando con unas falsas gráficas del nivel de analfabetización de la población nipona. Segú el New York Times, el manga absorvía el cerebro de toda la población (bueno, ya no son solo niños!) y eso provocaba que la gente no aprendiera a leer ni escribir. Si no sabían leer, como leían manga…? En fin, que al día siguiente, ya denunciados, tuvieron que desmentir la información, y admitir que el nivel de analfabetización era mucho más alto en su país que en Japón.


 Ver para creer.

COMENTAD!!