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jueves, 18 de noviembre de 2010

MAMÁ, SOY UNA MÁQUINA DE REFRESCOS

INCREÍBLES MÉTODOS DE AUTODENFENSA.

Los japoneses, a pesar de haber creado muchos de los mejores métodos de autodefensa del mundo (judo, karate, kendo) no los ponen en práctica. ¿No os parece algo paradójico?

Resulta que a los japoneses no les gusta llamar la atención ni montar escándalo por la calle, así que evitan de cualquier manera montar una escenita.

Esto se lleva hasta las últimas consecuencias, y por eso deciden no usar sus armas de protección, las artes marciales, porque de este modo provocarían una escena de karate kid en plena calle y no es plan. Así, optan por una estrategia más astuta y deciden camuflarse en la naturaleza, como hacen tantos animalillos ante sus depredadores.

¿Y qué hay por su entrono que les pueda camuflar? Adivinad. Máquinas expendedoras.

En Japón las máquinas expemndedoras son algo de lo más normal, hay máquinas expendedoras de todo tipo: de fundas de moviles, de bocadillos, de libretas y material de oficina, de todo...!

Y calro, hay diez en cada calle! Qué mejor que camuflarse de máquina expendedora? pero como lo consiguen?

Aya Tsukioka ha desarrollado unos ingeniosos sitemas que consisten en llevar en el bolsillo una cajita que contiene comprimido el disfraz de la caja expendedora. Sio te ves acosado por alguien o en peligro, dale esquinazo al agresor, apreta fuerte la cajita y se desplegará sobre ti una máquina expendedora inchable tan realista que ni te verán. Un camuiflaje tan inverosímil como eficaz.


Eso sí, si viene alguien a comprar una coca-cola no salgas corriendo o te descubrirá tu depredador!

Este tipo de autodefensa no serviría en nuestro país, pues las máquinas expendedoras no son frecuentes, y posiblemente, si nos disfrazásemos de algo común, como un container o un buzón no colaría.

¿Los japoneses son extremadamente inteligentes o extremadamente ingenuos?
¿Qué preferís, artes marciales a la vista de todos o metamorfósis momentaneas de escondidas?

Eso sí, si alguien te ve transformarte en una máquina de bebidas en plena calle, no es muy discreto que digamos...